Una de las pruebas que se realiza en la consulta de medicina preventiva es la prueba de la tuberculina. Esta prueba se hace a través de la técnica del Mantoux y es realizada por enfermería.
El Mantoux es una prueba cutánea ha través de la cual se determina si una persona ha estado en contacto con la bacteria de la tuberculosis. Se practica a través de una inyección intradérmica de un derivado proteínico purificado. El resultado se interpreta a través de la observación del sitio en el que se puso la inyección y la medición de la reacción inmunitaria local. La reacción es positiva en torno a 2-10 semanas de la infección, pero no en todos los casos se desarrolla la enfermedad.
La interpretación de los resultados se realiza de la siguiente forma:
- Diámetro inferior a 5 mm: negativo.
- Diámetro entre 5-9 mm: dudoso, debe repetirse la prueba.
- Diámetro de 10 mm o más: positivo, indicador de infección por tuberculosis.
Pueden aparecer falsos negativos en personas con el sistema inmunitario débil, como es el caso de personas con SIDA, con cáncer que reciben quimioterapia, receptores de trasplantes de órganos o personas que tomen altas dosis de esteroides.
Consideraciones de enfermería:
- La realización de la prueba y su interpretación se deben realizar con la mayor precisión posible con el fin de evitar falsos negativos o positivos.
- La inyección intradérmica se realiza en la parte anterior del brazo izquierdo, a unos 10 cm por debajo del pliegue del codo, formándose una pápula en el sitio de aplicación.
- Conviene marcar con un rotulador la zona de inyección para recordar donde se ha realizado.
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